El Sevilla reincide en su fragilidad con un único pivote defensivo, da vida al enfermizo Valencia y regresa como farolillo rojo. La línea de tres mediapuntas naufragó y cuando tuvo el partido para ganarlo, lo perdió.
El Sevilla reincide en su fragilidad con un único pivote defensivo, da vida al enfermizo Valencia y regresa como farolillo rojo. La línea de tres mediapuntas naufragó y cuando tuvo el partido para ganarlo, lo perdió.