El conjunto de Nervión mostró dos caras: una brillante y otra gris. Rodri regresó al Sánchez Pizjuán, marcó, peleó e imitó a Valderrama.
El conjunto de Nervión mostró dos caras: una brillante y otra gris. Rodri regresó al Sánchez Pizjuán, marcó, peleó e imitó a Valderrama.